martes, 4 de julio de 2017

“Iglesias evangélicas y derechos humanos en la Argentina (1.976/1.998)” - Autores: Pablo R. Andiñach – Daniel Bruno







LIBRO RECOMENDADO:

“Iglesias evangélicas y derechos humanos en la Argentina (1.976/1.998)”
Autores: Pablo R. Andiñach – Daniel Bruno
2001 Ediciones LA AURORA
Departamento de publicaciones de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas
Páginas 160
ISBN 950-551-136-1




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CENTRO de Investigación, Estudio y Capacitación Eclesiástica y Teológica (CIECET)
Iriondo Nº 312
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Director y Compilador Principal: Pastor Carlos Agustín Luque Ahubán
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Libro: “Iglesias evangélicas y derechos humanos en la Argentina (1.976/1.998)” (Autores: Pablo R. Andiñach – Daniel Bruno – 2001 Ediciones LA AURORA – Departamento de publicaciones de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas – Páginas 160).

La presente obra muestra el desempeño de las iglesias evangélicas durante el período 1976/1998 en lo que hace específicamente a la tarea de denuncia de la violación de los derechos humanos y al acompañamiento pastoral de las víctimas de la represión y sus familiares. Lo hace en la perspectiva de contribuir tanto a la tarea pastoral de la reconciliación dentro de la sociedad como de las iglesias mismas. En estas páginas se recorre la historia del período resaltando la participación y el compromiso asumido por laicos y pastores.

Los autores consideran que la clarificación sobre lo actuado y una aproximación objetiva a la verdad permitirá vislumbrar la tarea evangélica que las iglesias tienen todavía por delante.


Extraemos entre otros conceptos “ … Palabras preliminares: … Hoy en día la palabra misión es usada frecuentemente y a veces con poca profundidad por las iglesias. La misión de DIOS incluye a la iglesia como cuerpo de Cristo, y tiene como fin restablecer la vida y el ministerio de Jesús en la historia contemporánea. Este restablecimiento no solo llama a la iglesia a ser una comunidad de oración por la paz y la justicia en el mundo sino también a mostrar en sus actos que realmente es una organización de paz y justicia. Este compromiso de la iglesia se manifiesta cuando se pone a favor de los marginados y los crucificados. Esta no es una tarea fácil pero ésta es la costosa naturaleza del discipulado cristiano. No estamos sugiriendo que se deba ir buscando el sufrimiento, la pena y la muerte. Pero como pueblo de Dios, cuando nos oponemos a los poderes de este mundo que intentan engañarnos queriendo pasar ellos mismos como instrumentos de la voluntad de DIOS, encontraremos que esos poderes usarán todas sus fuerzas para callar a las iglesias y crucificar al resto fiel que lo desenmascara. Esos que rompan el silencio serán identificados con el crucificado. Es ahí y en ese restablecimiento que la iglesia se convierte verdaderamente en el cuerpo de Jesús. El estudio escrito por Pablo R. Ardiñach y Daniel A. Bruno muestra la luz y las sombras en las iglesias argentinas entre 1976 y 1998 y la lucha llevada a cabo por innumerables mujeres, hombres, clérigos, jóvenes seguidores de Jesucristo. Muchos han muerto en la lucha y un incontable número de personas dentro y fuera de la iglesia han luchado y continúan luchando siendo testigos del reino de DIOS en medio de la muerte. Aunque lo peor ya pasó, las iglesias en Argentina continúan siendo el signo de la comunidad del sahlom bíblico (esto es: paz, verdad, piedad y justicia). Es verdad que la Argentina ha sido capaz de volver a la ruta de la democracia, pero es un camino difícil y con muchos obstáculos. Argentina es una nación aún clamando por justicia y por verdad sobre sus hijas, hijos y bebés. Sin embargo, todavía hay fuerzas en la Argentina y en la iglesia misma que intentan callar el clamor por la verdad y justicia apelando al olvido del pasado a favor de una supuesta unidad nacional. Esto es un indicio más de que no es fácil lidiar con las heridas del pasado. Esta no es una tarea fácil y muchos países han luchado con este dilema en un pasado reciente. ¿Podremos aprender algo positivo de la experiencia de la comunidad cristiana alrededor del mundo con el fin de evitar errores y mejorar la tarea de la reconciliación en Argentina?

Es importante para una nación poder entender su pasado con el fin de darle forma a su presente y construir un futuro. En este contexto la iglesia como cuerpo de Cristo tiene un importante papel …

Estamos al tanto de que el perdón no es entendido correctamente entre muchos cristianos y en ocasiones es usado como una gracia barata, pero el perdón no significa olvidar el pasado. Es un camino, y uno llega al punto de perdón si es capaz de mirar a los victimarios y a su propio pasado sin amargura. Según Walter Wink “el perdón no significa que uno condene o acepte el comportamiento de sus victimarios. La víctima no se torna ciega ante el crimen; sino que se libera de la tortura psicológica, y de este modo busca la forma de encontrar la justicia motivada no por venganza sino por la búsqueda de una transformación universal. Abrigar enemistad y buscar venganza solo perpetúa el poder del opresor para dominar a sus víctimas mucho después de ocurrida la agresión. Por el contrario, en su nivel más fundamental el perdón libera a la víctima.

Espero que este libro no se convierta simplemente en un documento histórico sino que sea un recurso espiritual para que todos los argentinos, evocando la memoria de su pasado, puedan decir con profunda convicción: NUNCA MÁS.

Febrero de 2.001. Rev. Dr. Rienzie Perera – Director de Investigaciones Life & Peace Institute – Uppsala, Suecia … (Pág. 10)


Introducción: La presente obra muestra el desempeño de las iglesias evangélicas durante la dictadura militar del período 1976-1983 y durante el período posterior de la democracia hasta el presente (1984-1998), en lo que hace específicamente a la tarea de denuncia frente a la violación de los derechos humanos y al acompañamiento pastoral de las víctimas de la represión y sus familiares … (Pág. 11)


La reconciliación: En estas páginas la palabra reconciliación tiene un contenido específico. Con ella nos referimos al reencuentro con la vida de la persona dañada física o espiritualmente. Entendemos que la gran tarea pastoral fue y es ayudar a esa persona lastimada a seguir viviendo, a entender que a pesar de la tragedia que le ha tocado vivir debe continuar con la vida … Hoy, que aparecen espiritualismos en cada esquina, es más necesario que nunca decir que en esa tarea pastoral y política se puso a prueba la fuerza espiritual de las iglesias. Allí la fe encontró ocasión para validase, para hacer realidad el amor que la fundamentaba o mostrarse esquiva y mentirosa. Y fue en la defensa de esa vida  real de hombres y mujeres, vida que es también Cristo manifestado en el cuerpo del perseguido y humillado, o en los huesos innominados y llorados como propios, donde se midió y mide el compromiso con la palabra prometida ante el resucitado, con el Padrenuestro dicho de memoria. Y es a esa luz que se deben evaluar lealtades y traiciones, la palabra dicha y la palabra callada, la mano abierta que se ofrece en ayuda, o que se esconde en el bolsillo, o que se hace puño cerrado y preparado para el golpe … (Pág. 14)


Reconciliación dentro de las iglesias: Hay otro aspecto de la reconciliación que aún está pendiente. Y es el que tiene que ver con la reconciliación dentro de las iglesias mismas. Durante la dictadura los hermanos y hermanas de una misma iglesia no siempre coincidían respecto al rol que los cristianos debían ejercer en la sociedad. Muchos pensaron que la dictadura era un “mal necesario” para impedir otros males peores, otros que las torturas y desapariciones no eran ciertas sino mera propaganda anti-argentina que desde el exterior organizaban los exiliados para desprestigiar a un gobierno que los había derrotado. Hay que decir en su descargo que la dictadura utilizó con gran destreza los medios masivos de comunicación para dar una imagen falsa de su accionar, evitar la información veraz y desacreditar a quienes se oponían a sus acciones. Y muchas personas honestas quedaron atrapadas por esa propaganda. También que gran parte del periodismo –sea por miedo a la represión o por afinidad ideológica con el gobierno militar- colaboró a crear la imagen de que los militares del gobierno eran hombres decentes y cristianos que no aspiraban a otra cosa más que normalizar un país que había llegado al caos social. Todo esto produjo división dentro de las iglesias y rechazos de variado tenor a declaraciones públicas, solicitadas en los diarios y artículos firmados en revistas denominacionales y seculares. Pasados quince años del reencuentro con la democracia todavía quedan heridas abiertas que no sanarán tan sólo por el paso del tiempo sino –como en otros campos de la sociedad- por la aceptación en humildad de la verdad de lo que sucedió, el deseo sincero de que la justicia actúe allí donde corresponde que lo haga, y la disposición mutua a perdonar a aquel hermano o hermana que se excedió, que no supo o no pudo ver la realidad, que no entendió lo que pasaba, o que se inclinó por una opción que resulto equivocada.

Es nuestro deseo que estas páginas contribuyan por un lado a revisar nuestra historia eclesial y así comenzar a reconciliarnos entre hermanos y hermanas . Por otro a dejar testimonio de aquellos que jugaron sus vidas por los demás, a veces con la incomprensión de quienes los rodeaban , para que las posteriores generaciones sepan de su fe y su compromiso. Y finalmente para contribuir a mejorar nuestra tarea pastoral actual hacia los que sufren en trato injusto, esa función indelegable que el Señor ha dado a su IGLESIA y sin la cual toda comunidad de fe pierde sentido … (Pág. 15)

“ … El momento difícil por el que atravesaba el país demandaba un esfuerzo conjunto. De hecho ya había una historia recorrida en ese sentido. En la Argentina no era novedoso que cristianos de distintas confesiones se unieran buscando hallar un lugar para la vida y la paz. Quince años antes, en 1961, se había organizado en el Río de la Plata la Fraternidad de Reconciliación y Paz, cuyo mayor exponente era el pastor Earl Smith que residía en el Uruguay y estaba acompañado por el obispo metodista Carlos Gattinoni, el arquitecto Adolfo Pérez Esquivel, el entonces pastor Federico Pagura y el pastor Mortimer Arias, en ese momento ya Obispo Metodista de Bolivia … (Pág. 31)

Durante los primeros meses de 1.976 se formo el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) … (Pág.33)

A partir de allí quedó conformado su Consejo Pastoral por los líderes de varias iglesias presentes en la FAIE. En la dirigencia del MEDH debe destacarse la figura del Obispo Federico Pagura de la Iglesia Metodista, el pastor metodista Emilio Monti (actualmente ambos pastores residen en la ciudad de Rosario) … La principal tarea de este organismo durante los primeros años de la dictadura fue la de denunciar la violación sistemática de los derechos humanos, especialmente frente a las iglesias y organismos defensores de los derechos humanos del exterior del país. Otro aspecto de su trabajo fue el de otorgar apoyo legal y pastoral a las familias de las victimas.

En los primeros años de la dictadura fue destacable la actuación de muchos pastores evangélicos abriendo sus iglesias para que pudieran reunirse allí quienes querían resistir al terror, entre ellos los familiares de los desaparecidos que comenzaban a organizar sus reclamos … (Pág. 35)


Los costos

Como consecuencia de su compromiso varias iglesias evangélicas y muchos de sus miembros fueron blancos de bombas, secuestros y amenazas en no pocas oportunidades. De acuerdo con la documentación e investigación llevada a cabo por el MEDH, la suma de desaparecidos y personas asesinadas evangélicas durante este período es de aproximadamente 40. Aunque es probable que sean más, debido a que no se cuenta con información respecto a víctimas que hayan sido miembros de iglesias pentecostales, bautistas y otras denominaciones no vinculadas a esa institución, las que tampoco tuvieron mecanismos eclesiales propios para canalizar la denuncia pública o ante las autoridades militares.

Hay hechos concretos que corresponde evocar como casos emblemáticos que muestran como esas amenazas en una buena parte se convirtieron en actos concretos de agresión. El 4 de octubre de 1.976 fue allanada la Primera Iglesia Metodista de la ciudad de Rosario donde funcionaba la COMISIÓN COORDINADORA DEL ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados). De esa IGLESIA se LLEVARON ARRESTADAS A SESENTA PERSONAS. El pastor Ernesto Nielsen en una predicación posterior a esos hechos decía:

- Nuestra participación en los problemas actuales del país y del continente requerirá muchas veces correr estos riesgos, en obediencia a la vocación de servicio que el Señor Jesucristo nos dio -… (Pág.37)

En esa misma época una bomba destruyó el frente de la Iglesia Metodista de Mendoza  …

El 1º de enero de 1977 fue secuestrado y desaparecido el Dr. Mauricio López, reconocido intelectual en los ámbitos de la sociología y filosofía, miembro de la Iglesia de los Hermanos Libres pero en ese momento trabajando en forma estrecha con la Iglesia Metodista de Mendoza …

Algunos meses más tarde, el 4 de mayo de 1977, es secuestrado y asesinado Oscar Alajarín …

En noviembre de 1980 … Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET) … Un día antes del evento al que se esperaba concurrieran más de 300 personas, tres poderosas bombas incendiarias destruyeron en gran medida la planta baja de la Biblioteca de la Institución

Como era costumbre en esos tiempos, las víctimas de actos de represión terminaban siendo los culpables merecedores de tales actos.

El sector comprometido de la Iglesia Católica fue también muy golpeada en todos sus niveles. El obispo Angelelli de la Rioja fue asesinado … El Obispo Ponce de León, de la diócesis de San Nicolás …las monjas francesas de las Misiones Extranjeras, Alice Domon y Leónie Duquet … Entre los seminaristas cabe mencionar a Salvador Barbeito y Emilio Barletti, de la comunidad Palotina … (Pág. 38)

Los militares que se habían apropiado del poder político, se autodefinían como fervientes católicos que venían a defender el estilo de vida occidental y cristiano de supuestas fuerzas extrañas que pretendían disolverlo. El Alte. Emilio Massera declaró a la revista Familia Cristiana en 1.977:

- Nosotros, cuando actuamos como poder político, seguimos siendo católicos … Sin embargo, como todos obramos a partir del amor, que es el sustento de nuestra religión, no tenemos problemas …-

Sin embargo la brutalidad y saña con que fueron reprimidos estos sectores de cristianos comprometidos tanto católicos como evangélicos, dejó claro el hecho de que su cristianismo declamado no era otra cosa que un instrumento ideológico para canalizar sentimientos despreciables hacia toda expresión de FE genuina que pudiera emerger de la vida cotidiana de los pueblos. Muchos testimonios de la represión recordaron ver símbolos católicos como crucifijos o imágenes de la Virgen María en las paredes de algunas salas de tormentos o en los lugares de detención. Esto que hiere la sensibilidad de cualquier persona católica fiel y sincera, era una forma hacia adentro de la fuerza militar de afirmar el carácter sagrado de la lucha que se llevaba a cabo y de legitimarla invocando el resguardo de los verdaderos valores religiosos constitutivos de la nacionalidad argentina. A su ves ofrecía una contención psicológica para los torturadores que se sentían respaldados por Dios al llevar a cabo actos degradantes para la conciencia humana …(Pág. 39 y 40)


4.- Conclusión del Capítulo III … Esta última década ha provocado que las iglesias redimensionaran su misión. Durante las dos décadas anteriores, la tarea por la pacificación revestía un matiz casi excluyente a la luz de las flagrantes violaciones a los DDHH por parte de un Estado terrorista y sus secuelas en la primera parte del gobierno democrático. Como vimos, descendido ya el nivel de urgencias, emergieron otros aspectos que ubicaron a las iglesias frente a realidades menos puntuales, más amplias y con una complejidad distinta. Por un lado, las iglesias buscaron la manera de tender a profundizar las relaciones democráticas entre los ciudadanos y al mismo tiempo reconocer, analizar y denunciar las implicancias económicas, sociales, culturales y pastorales del aparente triunfo del sistema neoliberal de globalización mundial en la vida de las personas. Por otro, desde varios sectores se está evaluando la tarea en la defensa de los derechos humanos realizada en las décadas anteriores y se descubren así nuevas formas de violación de la vida y sus derechos bajo otras circunstancias. Por último, vemos que en ciertas forma existe un vuelco hacia el interior de las iglesias, expresado esto en un trabajo enfocado más hacia las comunidades locales y sus necesidades. Vuelco que podemos extender provocado por dos actitudes que no se excluyen entre sí: la búsqueda de aspectos de la misión de la iglesia, que fueron eclipsadas a causa de la urgencia impuesta por las condiciones sociales durante la dictadura y el terrorismo de Estado, y el temor ante los cambios ocurridos en la sociedad entre mediados y fines de los años 80 y del cual todavía  a muchas iglesias – y buena parte de los actores sociales- les cuesta entender y generar una palabra alternativa.

De nuestra investigación surge que frente a estas realidades la iglesia aún no ha desarrollado una profunda reflexión. Existen por el momento más reacciones intuitivas que una planificación que sea el fruto de un marco de comprensión más amplio. Tal vez sea éste uno de los desafíos más importantes a encarar: buscar definir el perfil del servicio al que las iglesias son llamadas a dar en esta nueva etapa de la conformación del mundo social y económico, y comenzar a generar pensamientos y análisis teológico sobre los datos de esta nueva realidad. La pregunta por cómo puede responder en esta nueva hora en forma efectiva y creativa al llamado del Señor cuando convoca a sus seguidores a ser “testigos hasta el final”, será siempre la pregunta con la cual toda iglesia ha de comenzar a vislumbrar su proyecto misionero …(Pág. 110)


IV. Testimonios
La presente sección incluye doce testimonios de personas que estuvieron involucradas en organismos  de derechos humanos y que accedieron a contar sus experiencias … (Pág. 111)


V. Conclusión
Pensamientos y evaluaciones
El recorrido de casi veinticinco años de testimonio de las iglesias en la Argentina nos deja un grupo de pensamientos y sabores que tendrán que ir madurando en los primeros años del próximo siglo …
Recorrer los días y los hechos hace surgir en el pensamiento una fuerza inmensa que llama a la esperanza. Porque el descenso a los infiernos que significó abrir los ojos a una realidad atroz, y a la valentía de aquellos que pudiendo mirar para otro lado decidieron en fidelidad a Dios encarar la tarea de echar luz donde las tinieblas habían ya plantado su campamento, no puede menos que invitarnos a mirar con gratitud hacia atrás y con responsabilidad hacia delante … (Pág. 155)



Sobre los autores:

Pablo Rubén Andiñach es Doctor en Teología, Profesor de Antiguo Testamento y Decano del Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos. Es miembro de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y pastor de la Iglesia Evangélica metodista Argentina.

Daniel Adolfo Bruno es Licenciado en Teología y Profesor de Historia. Formó parte de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas en la provincia de Santa Fe. Fue miembro del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos en esa misma provincia. Cursó estudios de posgrado en Drew University, EEUU, Es pastor de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina en Buenos Aires.





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